Decepción

Solemos proyectar la frustración sobre los demás cuando hemos cometido el exceso de expectativa.

 

 La comunicación es fundamental para adaptarnos a la realidad, de ahí se alimenta nuestra imaginación, lo que esperamos que suceda. La dificultad emerge cuando nutrimos demasiado nuestro pensamiento. De hecho, el tiempo corre muy veloz, todo parece poco en favor de nuestro deseo, pero, la alteración que hemos cometido, lo que no queríamos ver, hace acto de presencia.

El juicio maniqueo, bueno o malo, pide paso ante lo sucedido. Culturalmente se invita a sancionar constantemente con la excusa del aprendizaje. En este punto se incorpora el estado de ánimo para inclinar las razones de la balanza. Necesito dar cabida a mi decepción o mi esfuerzo. Es lo que voy a introducir en  mi mochila personal.

Nada es un acierto o un error. Tan responsable es la euforia como la tristeza de alterarnos. La clave no está en controlar, sino en dejarse llevar sin más grado de exigencia que ser tú. Nadie está por encima, ni por debajo de ti. No te abandones.

                                                                                                                                                                                                                Juan José González-Albo Velasco

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