Medita

A medida que voy creciendo descubro la diferencia de los días.

Es fácil olvidarlos cuando las prisas por llegar a ningún sitio te invaden. El estrés, y sus consecuencias, desvirtúan una realidad pensada para ser tú, a pesar de. “Tengo que hacer”, enarbola la huida. Levantar la alfombra, descubrir que tu mayor virtud es tu debilidad, se convierte en un espectro, a veces, claro.

El relato se torna esencial, ¿hasta dónde la sinceridad que transcribe mis apegos en dolor? Es la página de mi vida, el párrafo caprichoso que habla de lo inesperado, del embrujo, del patio de mi casa celebrando un cumpleaños.

El futuro no me habla del pasado, aunque se haya inspirado en él. Son los sueños la mayor expectativa, la zanahoria que hace girar la historia. No es que vaya la fábula de asnos, simplemente desplazamos el arte de pensar por todo a un euro. Es más rentable la posibilidad, la implicación lleva un precio inasumible, dirían algun@s. La verdad es otra cosa, ya lo dijo el Maestro.

Celebra tu existencia y hablamos cuando quieras.

Juan José González

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba