Un mundo contigo

La necesidad de empoderarse, en los diferentes ámbitos de la convivencia, ha generado cierta ansiedad existencial.

Los cánones morales, criterios de belleza, la mercantilización del cariño y otros factores provocan el examen constante. No valgo, no tengo un cuerpo o trabajo perfecto, ¿quién me va a considerar con este curriculum? Esta lectura solo germinará enemigos a batir en tu mundo emocional

Si no educamos nuestras capacidades siempre estaremos condicionados. Hacer camino supone dejar marchar el paso anterior, aunque en muchas ocasiones lo utilizamos para construir un fuerte. El apego es nuestro mejor aliado. No negocio lo mío, firmaría el más hábil de los sufrimientos.

El tiempo nos ofrece la oportunidad constante de volver a empezar. Stop, la memoria sin control es autodestructiva. Encontraremos cientos de razones del pasado para no darnos una oportunidad, ¿cómo voy a ser feliz con lo que me ha sucedido? Bloqueamos cualquier iniciativa estable, el victimismo se ha convertido en un chute. Todo reducido a un pudo ser y no molestes, por favor.

El grito, ese que silencias desde lo más profundo, intenta liberarte. Quiero salir, sería el punto de partida de cualquier presidio. No puedes, tienes tantas cosas que hacer… olvidaste la salida. Eres lo más valioso. Ya sé que nada es suficiente si no tienes todos los sueños cumplidos. Tal vez olvidaste imaginar un mundo contigo.

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