El milagro del primer beso

A veces decir sí se convierte en la mayor de las torturas.

En muchas ocasiones hemos sentido latidos muy profundos, pero nuestra inteligencia se convirtió en la peor enemiga. El menosprecio íntimo, conjugado con toda clase de miedos, abanderaba nuestra retirada.

Amar es la aventura de ser tú. Si buscas fuera de ti jamás encontrarás el camino. Con los años la razón se convierte en la mayor de tus fortalezas. Te sientes seguro, protegido e inalcanzable. La soledad del individualismo lidera la causa del “aquí te pillo y aquí te mato”. Todo superficial, por favor, prohibido enamorarse. Una peli reconocida si realmente se filmara parte de nuestra vida.

¿Qué hacer? Espera tu momento, diría la abuela, aunque si no te decides jamás ocurrirá el milagro del primer beso. Te cruzarás con la persona, pero no le dirás lo que sientes. Rondarás sus pasos y la tristeza del “pudo ser” enmarcará tu recuerdo.

Existe la otra opción, amar a pesar de. El premio no garantiza el éxito, pero sí la plenitud de seguir viviendo. No construyas un fuerte, pon en venta tus miedos.

No silencies la belleza de tu alma, es preciosa.

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